Restauración San Diego de Alcalá

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  • 28 enero 2020
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A finales del mes de noviembre de 2018, la imagen de San Diego de Alcalá de Baena, es trasladada a Lucena, al estudio del Escultor Imaginero Adrián Valverde Cantero, después de tomar la decisión de someterla a un proceso de restauración y conservación, ya que la talla se encontraba en un estado crítico debido a varias desafortunadas intervenciones anteriores.

Se trata de una obra anónima, vinculada a la escuela granadina, realizada en la segunda mitad del siglo XVII, tallada en madera policromada a tamaño natural, 170 cm aprox. incluido peana. Ubicada en el convento de San Francisco de Baena.

Esta primera fase de restauración se ha centrado en la zona del busto, manos y pies, así como la sustitución de la peana por una totalmente nueva, con acabado de imitación a mármol rojo y molduras doradas con pan de oro alemán, dejando así para una segunda fase, la cruz y toda la zona del hábito, en la cual simplemente se han resanado varios desconchones, realizando una nueva cogida oculta en el brazo derecho para el anclaje de la cruz, eliminando por otro lado, un gran postizo de escayola que daba forma a la bocamanga de la mano derecha, la cual se ha reconstruido con varias piezas de madera y pasta de restauración,  además, se han realizado varias catas en las que se ha descubierto que, bajo las gruesas capas de repintes, se encuentra totalmente dorada y estofada.

El proceso dio comienzo en la zona de la cabellera, en la que se apreciaba gran cantidad de estucos malamente aplicados, embotando y desfigurando la talla original del pelo, por lo que se procedió a la eliminación total, descubriendo así mechones que se encontraban completamente perdidos.

Se elimina la cogida del nimbo, diseñada por una placa metálica cogida con cinco puntas, qué tras retirarla, se encuentra una zona llena de podredumbres, además de restos de puntillas de varias cogidas anteriores, se resana toda la zona, rellenando con espigas de madera todos los huecos y volviendo a reconstruir los diferentes mechones de pelo con pasta madera de restauración, finalmente son embutidas dos tuercas de doble rosca las cuales harán la función de la nueva cogida del nimbo.

La intervención continuó en la zona del rostro, qué tras varias catas, se llega a encontrar hasta tres capas de repintes, los cuales son retirados, hallando felizmente la policromía original, cargada de tonalidades y descubriendo que posee un “peleteado” simulando el nacimiento de la barba, así como las pestañas inferiores, resanando toda la zona de grietas y lagunas reintegrando la policromía con técnicas reversibles.

Seguidamente se procedió al mismo proceso en la zona de las manos, las cuales poseían igualmente varios repintes, aunque sin éxito de hallar policromía original, la mano derecha así como las falanges de la mano izquierda, índice, corazón y anular, son posteriores a la talla original, realizadas en una anterior intervención, así como el dedo meñique derecho, realizado en otra más reciente. Se ha retallado la mano derecha, según detalles y proporción de la original izquierda.

Se desatornilla la peana para ser retirada de la imagen, al separarla se encuentra un documento doblado, grapado en la base de la peana, en el cual se puede leer:

En la ciudad de Baena a 17 de marzo de 1944 los Hos. José y Manuel Cubillo Jiménez por orden y mandato de Don Diego Montes Aranda se restauró esta imagen de San Diego realizo la reparación y reforma José Cubillo y era Hermano mayor del miércoles santo su hermano Manuel y para recuerdo del futuro pusieron en este lugar este documento que lo acredita en la fecha de su colocación en esta nueva peana.

Firmado: Manuel Cubillo y José Cubillo

Documento el cuál, tras ser fotografiado, ha sido introducido de nuevo en el interior de la imagen, por uno de los orificios que contiene en su base, junto a uno nuevo redactado por Adrián Valverde.

Los pies a simple vista se encontraban en un estado bastante deplorable, estucos y repintes que desfiguraban su fisionomía, el pie derecho completamente al aire, quedando un centímetro más alto de la base de la imagen, ensamblado malamente con pegamentos de poca calidad en una de las anteriores intervenciones y, rellenando este hueco posteriormente con una tablilla de madera clavada con siete puntas.

Se procede a retirar el pie del resto de la talla para colocarlo a nivel de la base, el cuál tras eliminar todos los estucos, puntillas y podredumbres, se descubre un pie totalmente descompuesto en pedazos debido al gran ataque de xilófagos. Se unen todas las piezas y  finalmente se reconstruye el pie con la ayuda de la pasta de madera de restauración, en cambio el pie izquierdo, tras eliminar los grosores de estuco, permanece intacto, gozando la talla de buena salud y calidad.

Una vez resanada y reconstruida toda la imagen, se procedió a aplicar nuevos estucos en las zonas de los pies, manos y cabellera, realizando finalmente una nueva policromía basada en la original rescatada del busto.

Agradecer a la Hermandad de San Diego de Baena toda su confianza depositada en mi para llevar a cabo dicho proceso de restauración, ha sido un autentico placer, haber podido rescatar el aspecto original que le impregnara su autor siglos atrás.

 

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